domingo, 6 de enero de 2013

Michel Foucault y la educación




A Michael Foucault podría considerársele como el formador de formadores, ya que fue un hombre que motivaba a ir más allá de lo que se enseñaba, es decir, no quedarse con la verdad absoluta sino cuestionarla, indagar más en ella; por ello es que de  manera discreta, mediante tal forma de enseñanza formaba a los futuros enseñantes en individuos que tuvieran la motivación por analizar el  entorno en tanto modalidad del presente,  saber  construir un espacio de diálogo plural, saber implementar una formación que  tenga un impacto profundo, saber diseminar y contagiar pasiones secretas. Es ahí en donde comienzan sus influencias en el ámbito educativo, pero mayormente, una de sus indagaciones que tuvieron un gran impacto en lo que respecta a lo que conocemos como educación es sin duda alguna, la relación que el encuentra entre el saber y el poder. Para el adquirir un saber conlleva a tener cierto poder y el poder implica tener un grado de saber, por lo que la escuela es el espacio principal en donde se puede visualizar dicha relación; dicho punto podría tomarse desde una buena perspectiva, puesto que la mayoría tenemos la idea de que sin la educación no nos sería posible una movilidad social ascendente ni mucho menos triunfar en ella, sin embargo ¿qué pasa si se plantea que la escuela es el lugar perfecto para crear individuos sumisos, pues es obligatoria?

Sí, al ir a la escuela obtenemos saber y poder, pero antes debemos convertirnos en personas sumisas y “normales”, mediante una tradición de castigo y vigilancia, en la que si no te sometes no lograrás egresar de ella y formar parte de la sociedad para la cual te están preparando, en la que posteriormente ejercerás el mismo proceso en otros. La forma de ordenar las bancas en filas sin verse de frente, expedientes individuales, castigos, exámenes, y donde los tiempos para los alumnos están fielmente establecidos; son un claro ejemplo del sometimiento en el que nos encontramos, ya no se trata de pensar por uno mismo, ni de aprender, sino de obedecer, entonces, ¿Dónde está la escuela generadora de saberes?, ¿Dónde queda la iniciativa de Foucault para que maestros y aprendices aprendan juntos? ¿Dónde queda la iniciativa de indagar, de cuestionar el saber establecido? Las escuelas necesitan renovarse y los demás adquirir una nueva perspectiva sobre nuestro proceder dentro de la escuela, pero considerando y pensando en todo momento que nuestras acciones no deben romper el equilibrio moral y ético que debe existir para que la sociedad no se vuelva un caos.

Referencias:
Ovejero, Bernal Anastasio y Pastor, Martín Juan. (2001). La dialéctica saber/poder en Michel Foucault: un instrumento de reflexión crítica sobre la escuela. Recuperado de http://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/45498.pdf
Valenzuela, Rodrigo. (s/a). Michel Foucault La sociedad de control y su impacto en  las instituciones sociales e individuos. Recuperado de http://proyectosinetgrados.wikispaces.com/file/view/foucault_control_RVP.pdf
Esquivel, Marín Sigifredo. MICHEL FOUCAULT EDUCADOR  (SOBRE LA EDUCACIÓN Y EL PENSAMIENTO  CONTEMPORÁNEO). Recuperado de http://www.comie.org.mx/congreso/memoriaelectronica/v10/pdf/area_tematica_08/ponencias/0699-F.pdf

Jessia Selene Manzano Ramírez 

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