A Michael Foucault podría considerársele como el
formador de formadores, ya que fue un hombre que motivaba a ir más allá de lo
que se enseñaba, es decir, no quedarse con la verdad absoluta sino
cuestionarla, indagar más en ella; por ello es que de manera discreta, mediante tal forma de
enseñanza formaba a los futuros enseñantes en individuos que tuvieran la
motivación por analizar el entorno en
tanto modalidad del presente, saber construir un espacio de diálogo plural, saber
implementar una formación que tenga un
impacto profundo, saber diseminar y contagiar pasiones secretas. Es ahí en
donde comienzan sus influencias en el ámbito educativo, pero mayormente, una de
sus indagaciones que tuvieron un gran impacto en lo que respecta a lo que
conocemos como educación es sin duda alguna, la relación que el encuentra entre
el saber y el poder. Para el adquirir un saber conlleva a tener cierto poder y
el poder implica tener un grado de saber, por lo que la escuela es el espacio
principal en donde se puede visualizar dicha relación; dicho punto podría
tomarse desde una buena perspectiva, puesto que la mayoría tenemos la idea de
que sin la educación no nos sería posible una movilidad social ascendente ni
mucho menos triunfar en ella, sin embargo ¿qué pasa si se plantea que la
escuela es el lugar perfecto para crear individuos sumisos, pues es
obligatoria?
Sí, al ir a la escuela obtenemos saber y poder,
pero antes debemos convertirnos en personas sumisas y “normales”, mediante una
tradición de castigo y vigilancia, en la que si no te sometes no lograrás
egresar de ella y formar parte de la sociedad para la cual te están preparando,
en la que posteriormente ejercerás el mismo proceso en otros. La forma de
ordenar las bancas en filas sin verse de frente, expedientes individuales,
castigos, exámenes, y donde los tiempos para los alumnos están fielmente
establecidos; son un claro ejemplo del sometimiento en el que nos encontramos,
ya no se trata de pensar por uno mismo, ni de aprender, sino de obedecer,
entonces, ¿Dónde está la escuela generadora de saberes?, ¿Dónde queda la
iniciativa de Foucault para que maestros y aprendices aprendan juntos? ¿Dónde
queda la iniciativa de indagar, de cuestionar el saber establecido? Las
escuelas necesitan renovarse y los demás adquirir una nueva perspectiva sobre
nuestro proceder dentro de la escuela, pero considerando y pensando en todo
momento que nuestras acciones no deben romper el equilibrio moral y ético que
debe existir para que la sociedad no se vuelva un caos.
Referencias:
Ovejero, Bernal Anastasio y Pastor, Martín
Juan. (2001). La dialéctica saber/poder en Michel Foucault: un instrumento de
reflexión crítica sobre la escuela. Recuperado de http://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/45498.pdf
Valenzuela, Rodrigo. (s/a). Michel Foucault
La sociedad de control y su impacto en
las instituciones sociales e individuos. Recuperado de http://proyectosinetgrados.wikispaces.com/file/view/foucault_control_RVP.pdf
Esquivel, Marín Sigifredo. MICHEL FOUCAULT
EDUCADOR (SOBRE LA EDUCACIÓN Y EL
PENSAMIENTO CONTEMPORÁNEO). Recuperado
de http://www.comie.org.mx/congreso/memoriaelectronica/v10/pdf/area_tematica_08/ponencias/0699-F.pdf
Jessia Selene Manzano Ramírez
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