Michel Foucault describe su propio papel como intelectual,
diciéndonos que éste consiste en enseñar a la gente que son mucho más libres
de lo que se sienten, que las personas aceptan como verdad algunos
temas que han sido construidos durante cierto momento de la historia pero que
esa pretendida evidencia puede ser criticada y destruida siempre que la mente humana decida cuestionarse al respecto. “Cambiar algo en el espíritu de la gente”, ese es el
papel del intelectual según Foucault, sin embargo, él logró comprender que las
masas no necesitan de la ayuda de los intelectuales para conocer pues saben
mucho más, pero existe un sistema de dominación que obstaculiza, prohíbe e
invalida ese discurso y el conocimiento, por lo que obligatoriamente hablando
del papel del intelectual entra la necesidad de estudiar lo qué se entiende por
poder, para comprender por qué el intelectual es tan indispensable dentro de
una sociedad con tales posibilidades cognitivas.
Foucault
explica que el poder se construye y funciona a partir de otros poderes, de los
efectos de éstos y las relaciones de poder se encuentran estrechamente ligadas
a las familiares, sexuales, productivas, económicas, políticas, entre otras, íntimamente enlazadas y
desempeñando un papel de condicionante y condicionado por lo que hablar de
poder significa comprender que el mundo gira en torno a una multiplicidad de
poderes, no necesariamente los del poder gubernativo sino todos aquellos que se
ejercen en la esfera social donde el poder no es un fenómeno de dominación
masiva de un individuo sobre los otros o de un grupo sobre otros, no es algo
dividido entre quienes lo poseen y los que no lo tienen y lo soportan.
Lo anterior da pie para que en el análisis del fenómeno
del poder no se parta del centro y se descienda, sino más bien se realice un
análisis ascendente, a partir de los "mecanismos infinitesimales" del
poder, que poseen su propia historia, técnica y táctica, y así observar cómo estos
procedimientos han sido colonizados, utilizados, transformados, doblegados por
formas de dominación global y mecanismos más generales. Para él la idea de que los intelectuales son los agentes
de la conciencia y del discurso forma parte de ese sistema de poder, lo cual
nos deja mucho trabajo que hacer para replantear las ideas que actualmente
prevalecen en la sociedad respecto al poder y el papel que tienen los
intelectuales de todos los campos.
El pensamiento de Foucault es muy extenso pero
si algo es cierto es que el papel del intelectual no residiría en situarse
adelante de las masas, sino en luchar en contra de las formas de poder donde
realiza su labor, en el terreno del saber, de la verdad, de la conciencia y del
discurso; el papel del intelectual
consistirá así en elaborar el mapa y las acotaciones sobre el terreno donde se
va a desarrollar la batalla, y no en decir cómo llevarla a cabo.
Referencias:
Blanco, Arturo (2004). Antroposmoderno. Michel Foucault. Recuperado de http://www.antroposmoderno.com/antro-articulo.php?id_articulo=646
Costa, Ivana (s.a.) Antroposmoderno. Descifrando a Foucault. Recuperado de http://www.antroposmoderno.com/antro-articulo.php?id_articulo=904
Nancy Rodríguez Martínez


No hay comentarios:
Publicar un comentario